miércoles, 16 de septiembre de 2020

Reflexión política global 20200916

 

Reflexión política global

2020/09/16

 

Realmente la diferenciación entre izquierdas y derechas, entre ricos y pobres, está obsoleta?

El mundo en su conjunto, cada país en concreto, cada ciudad por separado, ya no cabe interpretarse bajo ese prisma diferenciador?

No sólo no está obsoleta sino que está plenamente vigente: año tras año, la desigualdad crece a pasos agigantados, los ricos son cada vez más ricos en tanto los pobres lo son en constante crecimiento, si es posible ser aún más pobre.

 

Abundando aún más: realmente el pueblo, la gente de a pie, manda algo? Decide algo? Sirven sus votos para algo? Cambian algo?

Ha habido atisbos engañosos, como el advenimiento al poder del PSOE en 1982.

Otro más reciente: el actual Gobierno, de coalición entre PSOE y UP.

En serio: ha cambiado algo? Algo sustancial?

Noticia reciente, de esta semana: <<Podemos asume no subir impuestos a cambio de incrementar los gastos>>

Quién tiene la culpa de que, a pesar de los pesares, nada cambie?

 

Quién es el responsable de que nada cambie?

El poder económico? La derecha y ultraderecha que son sus representantes y portavoces? La izquierda dedicada a filosofear y su aversión a confluir? Los independentistas que priorizan su independencia, unidos con sus antagónicas derechas propias? Los que votamos a unos u a otros?

 

La respuesta es obvia, pero no tanto: TODOS, aunque no en la misma medida, en tanto todos no tenemos la misma posibilidad y probabilidad de influir en el cambio.

No seamos trileros y soltemos aquello de “todos somos iguales”, “cada persona un voto”, “todos los votos valen lo mismo”.

No nos autoengañemos, no nos autovendamos motos ni burras viejas: los votos de las derechas y ultraderechas valen más, influyen más, cambian o evitan cambiar más, por la sencilla razón de colonizar absolutamente todas las estructuras decisorias: empresa y empleo, inversores, fiscalidad, judicatura.

De qué sirve que votemos Izquierda si, a excepción de determinadas cuestiones importantes pero menos o poco económicas, no tiene posibilidad alguna de cambiar prácticamente nada?

Y no vale poner de ejemplo las medidas adoptadas con la presente pandemia, porque aquí se han adoptado, más o menos, las mismas que en países gobernados por la derecha, sólo porque eran, siguen siendo, medidas de extrema necesidad.

Vuelvo a lo apuntado antes: Noticia reciente, de esta semana: <<Podemos asume no subir impuestos a cambio de incrementar los gastos>>

El problema radica en que mayores necesidades precisan de mayores recursos, y si no se suben selectivamente los impuestos (a los que más tienen, a los que más y durante más tiempo se han beneficiado de los periodos de bonanza) han de subirse los gastos, y ésto sólo se cuadra con un mayor deuda nacional, ya de por sí muy elevada y difícil de financiar.

Todo este proceso ha llevado, hasta ahora, a recortes y más recortes, y, en consecuencia, a una cada vez mayor desigualdad.

 

Quiere esto decir que no hagamos nada, que para qué molestarse para nada?

En absoluto, más bien al contrario, debe hacernos asimilar la realidad para valorar en su justa medida su injusticia y la fuerza de la misma. Debe hacernos más fuertes, más sensatos, más pragmáticos, menos filosóficos, a la hora de enfrentarnos UNIDOS a nuestros oponentes, que no enemigos.

Ellos, nuestros oponentes, los neoliberales, la derecha y ultraderecha, los 'patriotas', los que son 'como dios manda', defienden su estatus, sus privilegios, por lo general indebidamente conseguidos, defienden SU España, SU Mundo, SU Patrimonio, SU Posición y SU Dinero.

 

No perdamos el tiempo en tratar de entenderles: Cómo son capaces de votar lo que votan? De decir lo que dicen? De creerse lo que les dicen?

Nada hay que entender, basta con saber que ellos sólo se defienden, defienden lo SUYO, de todo lo que les etiquetan, sus pastores, como judeomasónico-rojibolivariano, es decir de todo aquello que temen les meta la mano en SU cartera.

Independientemente de cómo la hayan conseguido y cómo la vayan rellenando: herencias ilegales e ilegítimas, apropiaciones indebidas, privatizaciones de amigos, inmatriculaciones divinas, fraudes, comisiones de cazo o robos directos.

Dos simples ejemplos ilustrativos, cuya repercusión en los medios y en la sociedad ha sido y está siendo mínima: la huida del demérito rey con sus arcas a buen recaudo en paraísos fiscales varios, así como con graciosos y millonarios supuestos regalos a supuestas amantes, y los dimes y diretes relacionados con el extinto (¿!) Franco y sus herederos, en particular el Pazo de Meirás.

 

Una pregunta inocente: si tenemos una educación y sanidad públicas, por qué regamos el sector privado en ambos sectores con cientos de millones bajo el hipócrita paraguas de lo concertado? Concertado? Quién determina los planes de educación? Quién puede acceder a esos colegios privados concertados o a esas clínicas privadas? Por qué en la enseñanza pública hay barracones con goteras y sin calefacción y los niños 'como dios manda' estudian en colegios amigables muy bien dotados, en parte con dinero de todos?

 

Otra pregunta inocente: si estamos en un Estado laico, por qué regamos a la santa madre iglesia con cientos de millones de los impuestos de todos, y les eximimos de pagar impuestos de sus propiedades, en gran medida procedentes de inmatriculaciones ilegales e ilegítimas?

 

Todo esto se puede solucionar fácilmente: quieres educación privada, sanidad privada, religión y templos particulares? Si la respuesta es afirmativa: págatelos con TU dinero, lo mantienes y lo costeas TÚ, pero con tu dinero obtenido de tu trabajo y tu esfuerzo, como el resto.

 

El mejor Estado es el inexistente, el mejor Gobierno es el ultraliberal, hay que defender la libertad a ultranza de los emprendedores, de los que son 'como dios manda', de los 'nuestros' en definitiva.

Mientras hay bonanza, mientras hay zonas públicas que saquear, que  privatizar entre los amigos, mientras hay comisiones que magrear a cambio de concesiones posteriores a los amigos, todo guay.

 

Y cuando a la vaca ya no le queda leche, está seca? Y cuando nos llega una pandemia que nos levanta las faldas y nada tenemos debajo?

Muy fácil: exigimos a Papá Estado capazos de subvenciones, exenciones, dineros a fondo perdido en definitiva, para que nos permita seguir manteniendo nuestro tren de vida, aunque sea a cambio de pisotear más si cabe a los pobres, que, no olvidemos, son pobres porque quieren, porque no se esfuerzan, porque no son ‘como dios manda’.

 

Como bien se detalla en el reciente libro El mundo no es como crees: <<los pobres no son pobres porque quieren, sino porque no tienen capacidad de cambiar su situación, de igual manera que les pasa a los ricos con la suya>>, siempre salvo raras excepciones.

Como bien explica Varoufakis, exministro de Finanzas de Grecia, en su último libro: <<ya sufren los pobres lo que deben?>>

 

En definitiva, no planteemos esto como una guerra, que no lo es, sino como la sucesión de miles de batallas diarias, incruentas, sin muertes físicas, donde la única consecuencia es que unos ganan y otros pierden, casi siempre del mismo lado pero no siempre.

No son nuestros enemigos, son nuestros oponentes, que, como nosotros, defienden lo suyo, aunque ese suyo sea en realidad y en gran parte nuestro.

No tratemos de razonar con ellos, es absurdo e inoperante, nos llevaría a una obvia y agotadora discusión bizantina.

Concentrémonos en defender lo NUESTRO con uñas y dientes, pero siempre legal y legítimamente, y, sobre todo, con PRAGMATISMO y UNIDAD: debemos, y deben nuestros políticos, PRIORIZAR, es decir anteponer el objetivo fundamental del beneficio común, general, que recorte la salvaje desigualdad existente, dejando en un segundo plano, aunque no olvidados, otros objetivos legítimos como la República o más concretos como la independencia de una comunidad (siempre que no suponga el recorte salvaje de gastos sociales en esa comunidad o la alianza, legítima pero espuria, con derechas supremacistas e incluso supuestamente corruptas)

 

Los frentes abiertos son varios, pero todos forman parte del mismo rompecabezas:

-         -   Fake news, bulos

-          - Hipocresía y cinismo de la derecha y ultraderecha, del neoliberalismo

-          - Judicatura

-          - Cloacas del Estado

-          - Medios propiedad del poder económico

-          - Privilegios e intereses Iglesia Católica

 

(se desarrollan más adelante…)

 


1.- Fake news, bulos

La primera vez que hice una reflexión por escrito acerca de las fake news fue el 7 de octubre de 2018, comentando un artículo del profesor Luis García Montero, en Infolibre, del que entresaco el siguiente párrafo:

<<¿En qué nos están convirtiendo? Cuando las cloacas potencian la crispación y la suciedad, se genera en las redes sociales y en las conversaciones una complacencia mezquina con el insulto, la calumnia y la falta de respeto. Parece que las audiencias aumentan cuando en una tertulia política toman la palabra determinados personajes que no conocen la decencia profesional y se dedican a colaborar con mafiosos y empresarios sin escrúpulos. >>

No tengo referencia acerca de cuándo se puso de moda esta basura, lo que sí sé es que el año de la pandemia, este inolvidable 2020, ha tenido una presencia y una incidencia agotadora, omnipresente, en todos los medios, llegando a provocar verdaderos cismas familiares y de amistades.

Atribuirle la partición en dos de España quizás sea exagerado, si partimos de una España partida en dos ya antes.

Mi opinión y mi acción es y ha sido beligerante al respecto, al entender que callarse o mirar para otro lado no sólo no resuelve nada sino que da fuerza y “razones” a los fakers para incrementar su actividad y agresividad.

Los fake-news, los bulos, han de combatirse con todas las medidas y recursos legales existentes, y con argumentos y pruebas, no con emociones ni filosofías. Y lo hemos de hacer cada cual en nuestro ámbito (familia, amigos, grupos), y los periodistas y Medios que se precien desde su inmejorable púlpito.

 

 

2.- Hipocresía y cinismo de la derecha política, del neoliberalismo

Podemos utilizar miles de ejemplos de la hipocresía y cinismo neoliberal, abundan más que las moscas en un vertedero. Sirva la referencia de un asunto de Ciudadanos y la Junta Electoral, que expuso Elisa Beni, en eldiario.es, el 29 de febrero de 2020, y en el que detallaba la infección de dicha Junta:

<<el cinismo que mueve y fundamenta los actos de la derecha, más en concreto, en este caso, del partido Ciudadanos con motivo del escándalo destapado por eldiario.es del topo insertado en la Junta Electoral Central por parte de dicho partido, topo a sueldo de éste, quien en lugar de abstenerse, como es procedente y legalmente establecido, fue juez y parte de las denuncias presentadas por Ciudadanos, las cuales, supuestamente (a falta de demostrar) eran redactadas por el propio topo.>>

El neoliberalismo ha profanado/usurpado/prostituido conceptos tan nucleares como libertad, justicia e igualdad.

De nuevo, parafraseando al profesor Luis García Montero: <<El neoliberalismo político es un regreso a la ley de la selva enmascarado de modernidad.>>

Entresacado de un artículo suyo, en Infolibre el 28 de octubre de 2018, al que yo comenté:

“Con la libertad e igualdad por bandera, bellas y manoseadas palabras, los liberales abogan realmente por una ley de la selva donde ellos ya poseen los jeep, el gasoil, los rifles y las balas para disfrutar del safari. Y, si el safari no cobra las piezas oportunas, siempre cabe la opción de “socializar pérdidas” tras haber “privatizado beneficios”.”

Allá donde gobiernan, y también donde “gobiernan desde atrás”, han vaciado y destruido lo público, con transferencias brutales hacia lo privado, en educación y en sanidad, provocando que miles de estudiantes reciban clases en barracones con goteras y sin calefacción, y provocando la muerte de miles de personas en residencias geriátricas ‘dejadas de la mano de dios’, ese dios del que hablan todos los días.

Cuando los neoliberales hablan de libertad, se refieren a su libertad partiendo de sus privilegios. Cuando hablan de igualdad, se refieren a su igualdad, asimétrica volcada a su lado. Cuando hablan de justicia, se refieren al mantenimiento de sus derechos de privilegio.

En definitiva, cuando los neoliberales hablan de España, se refieren a SU España, a una España ‘como dios manda’ donde sus privilegios se mantienen, se defienden y se potencian, donde, en realidad, la desigualdad, la injusticia y la esclavitud son ‘el pan nuestro de cada día’ para los españolitos que no son ‘como dios manda’.

 

3.- Judicatura

Qué decir de los jueces? Qué podemos decir cuando llevamos casi dos años ‘permitiendo’ nombramientos fundamentales por parte de una institución ‘vencida’, de tal manera que, siendo la segunda vez en pocos años que se repite la misma situación, siempre con el PP en la oposición y tras haber perdido el Gobierno por corrupción, la Judicatura en España está copada ‘debidamente’ por jueces ‘como dios manda’?

Qué podemos decir del PP, supuestamente una ‘asociación criminal para delinquir’, según podía leerse en diferentes medios a finales de mayo de 2018, tras la sentencia judicial de la Gürtel, enrocado en su negativa a renovar la cúpula judicial, sólo (es una ironía) por el hecho de tenerla copada y bien montada para defenderse de los cientos de juicios habidos y por haber tras más de una década podrida, como argumentaba Iñaki Gabilondo, en la SER, el pasado 8 de septiembre?

Qué podemos decir de las grabaciones hechas al exministro de interior del PP, Fernández Díaz, en el anterior gobierno del PP de M.Rajoy, donde aseguraba a su interlocutor catalán que ‘ésto la fiscalía te lo afina?

Bueno, en este caso al menos, podemos decir que el exministro acaba de ser imputado por supuesta participación en el espionaje a su propio tesorero, Bárcenas, para eliminar supuestas pruebas de delito contra el PP.

 

Por qué el PP se cierra en banda a renovar el CGPJ?

La respuesta nos la da su presidente Casado cuando le preguntan su posición frente a la información desvelada tras el levantamiento de sumario de la Operación ‘Kitchen’, sobre el espionaje a su extesorero Bárcenas:

<<estamos acostumbrados a penas de telediario que luego quedan en nada>>.

 

Tras 40 años de dictadura, seguidos de otros tantos de una ‘Transición’ muy particular, la Judicatura está ‘tomada’ por los conservadores y ultraconservadores, que interpretan una cosa o la contraria según quién es el autor de los hechos juzgados.

Y, de ésto, sabe latín Elisa Beni, que lleva muchos años escribiendo sobre jueces.

Hay muchísima gente que considera necesario ilegalizar al PP, por higiene democrática: a destacar la más que cualificada opinión del Catedrático de Derecho Constitucional Javier Pérez Royo.

Y, de igual manera, de cualquier otro partido, nacional o autonómico, que incurra en las misma prácticas del PP durante las últimas décadas.

 

4.- Cloacas del Estado

En realidad, todos los puntos tratados hasta aquí (fake news y bulos, hipocresía y cinismo del neoliberalismo, judicatura y cloacas del Estado) y también los próximos de los Medios propiedad del poder económico y de la Iglesia Católica Española, forman parte de la misma historia: la defensa a ultranza, panza arriba, de los privilegios de unos privilegiados.

Jorge Lago, economista y profesor universitario, ex de Podemos, afirma: <<todos los privilegios son ilegítimos, sin embargo, los poseedores se creen merecedores de ellos, y, además, también consideran que los no poseedores se merecen su falta.>>

 

La comprobada existencia de las cloacas del Estado supone el cuestionamiento real y efectivo de nuestra democracia, tal y como afirma Iñaki Gabilondo


No hay ordenador cuántico en el mundo capaz de contener toda la mierda fabricada y manipulada interesadamente para combatir a todos aquellos que han osado siquiera discutir los privilegios de los privilegiados. Incluso han ido más allá: lo han hecho hasta contra otros de su misma camada que, como lobos hambrientos, disputaban las mismas piezas de caza.

Nos llevaría años confeccionar una simple lista.

Sin embargo, nos bastará con citar al cloaquero mayor del reino, al ínclito Villarejo.

De una misma cerda, de una misma marrana, han nacido como ristras de chistorra miles de informes ad hoc, a la carta de los peticionarios y sobre cualquier ámbito. Incluso, como he apuntado antes, contra miembros de la misma piara.

No ha habido asunto alguno ocurrido en España en los últimos años donde no haya defecado: BBVA, Podemos en múltiple versiones (financiación iraní y bolivariana, PISA), PP madrileño, PP valenciano, ………………..

 

La gravedad de esta práctica llevada a cabo por el PP más allá de la última década (‘década podrida’, según Iñaki Gabilondo) se multiplica exponencialmente si tenemos en cuenta que se ha hecho desde las instituciones del Estado y con fondos públicos reservados (reservados para ellos, claro).

 

Urge eliminar cualquier vestigio de policía patriótica o asimilada, eliminar las cloacas y establecer un férreo control parlamentario de su inexistencia así como de los fondos reservados.

 

5.- Medios propiedad del poder económico

Y, todo ello, ha sido aireado debida y oportunamente, por unos Medios propiedad del poder económico, interesado obviamente en que nada cambie, con una prole, ralea, de pseudoperiodistas voceros a su servicio, donde destaca con nombre propio mi paisano Inda y su panfleto OK Diario.

A destacar a este respecto, la necesaria y vergonzosa participación necesaria de determinados medios y periodistas, la opinión de Jesús Maraña, Director de Infolibre.

La gran mayoría de la prensa escrita, salvo contadas y honrosas excepciones, se han aplicado con afán en dos objetivos concretos:

-          desviar la atención hacia asuntos ciertos, menores, o, en gran medida, fabricados, contra Podemos,

-          lanzarse como alimañas contra el Gobierno legítimo actual.

 

La lista es larga: El Mundo, La Razón, ABC, Libertad Económica, OK Diario,….. y alguna incursión del, a veces, irreconocible ElPaís.

 

Todos ellos coinciden en ser propiedad directa, por accionariado, y/o indirecta, por vinculación y dependencia comercial, del poder  económico.

 

Por ello, es fundamental y necesario la independencia de los Medios, como ocurre con eldiario.es e Infolibre, que dependen de las aportaciones de sus Socios, como yo en ambos diarios.

 

Y, en la medida de lo posible, evitar la existencia de televisiones caseras, de NODOS manipulados por los partidos de turno.

El resto de Medios, en tanto entidades privadas, que hagan lo que quieran y puedan.

 

 

6.- Privilegios e intereses Iglesia Católica

Todos los fundamentalismos, de cualquier signo y sector, son reprobables, negativos y muy perjudiciales para cualquier sociedad.

Todos los credos, todas las religiones son, esencialmente, fundamentalistas.

Las religiones se basan en verdades absolutas de fe, en la negación del individuo y de su inteligencia, en la preponderancia de rebaño acrítico y sumiso, gobernado, manipulado y dirigido por pastores elegidos divinamente (quiero decir que viven divinamente a cuenta del cuento).

 

La Iglesia Católica, como la mayoría de sus similares equivalentes, siempre ha medrado junto al poder: junto al poder militar en las dictaduras, junto al poder económico en las dictablandas capitalistas.

La dictadura franquista en España es un clarísimo ejemplo de ello.

Al igual que también lo es, de su contrario, el asesinato vil de los jesuitas de la Teología de la Liberación, con Ignacio Ellacuría a la cabeza, por posicionarse a favor de la gente de a pie, por defender a los miserables, de hambruna miseria.

 

España, según reza su Constitución de 1978, es un estado laico.

Es decir, aconfesional, sin religión oficial, con libertad de credo.

No obstante, todo indica que tal consideración es una real falacia: casilla de la iglesia en el IRPF, subvenciones y subsidios de todo tipo, nóminas y pensiones pagadas por el Estado, exenciones de impuestos, y, la guinda absoluta, la apropiación indebida permitida por una ley sacada de la manga por parte del PP, en concreto de su adalid Aznar, de decenas de miles de inmuebles inmatriculados por la Iglesia a su favor. Sirva como ejemplo sublime la Mezquita de Córdoba.

 

Urge retrotraer tales inmatriculaciones a la propiedad del Estado, aplicar los impuestos que correspondan como a cualquier persona o empresa, y, sobre todo, eliminar toda clase de ayudas, subvenciones, subsidios y exenciones.

Libertad de credo, por supuesto, pero que cada correligionario se pague el suyo de su bolsillo personal.

 

Curiosamente, la opacidad de las cuentas de la Iglesia, su falta de transparencia y de rendición de cuentas, agrava más si cabe las consecuencias de una privilegiada e injustificable situación, como afirma Ignacio Escolar, Director de eldiario.es en su artículo 'las cuentas de la iglesia no salen'